1. Ama. Si no puedes amar mucho, no enseñes niños.
  2. Simplifica. Saber es simplificar sin restar escencia.
  3. Insiste. Repite como la naturaleza repite las especies hasta alcanzar la perfección.
  4. Enseña con intención de hermosura, porque la hermosura es madre.
  5. Maestro.  Sé fervoroso.  Para encender lámparas has de llevar fuego en tu corazón.
  6. Vivifica tu clase.  Cada lección ha de ser viva como un ser.
  7. Cultívate. Para dar hay que tener mucho.
  8. Acuérdate que tu oficio no es mercancía sino que es servicio divino.
  9. Antes de dictar tu lección  cotidiana mira a tu corazón y ve si está puro.
  10. Piensa en que Dios te ha puesto a crear el mundo de mañana.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...