Situado en el límite entre la Región de Valparaíso y  la Región de Coquimbo, este angosto tunel tuvo un importante protagonismo a principios del siglo XX,  ya que era  paso obligado del Ferrocarril Longitudinal Norte, el cual transportaba carga desde la región de Valparaíso hacia el Norte. Este año se cumplen 100 años desde su inauguración y forma parte del grupo de antiguos puentes y túneles ferroviarios de la Región de Coquimbo que el año pasado el Consejo de Monumentos declaró Monumento Nacional.