Patrimonio, Edificación Pública, Ordenamiento y Desarrollo Territorial
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Autor: Tomás Ramírez C.
De las experiencias revisadas en el Seminario Internacional de Gestión del Patrimonio Inmueble realizado en Puerto Montt, la exposición de la Fundación Santa María La Real de España, representa un ejemplo del potencial que puede tener la puesta en valor del patrimonio inmueble como detonante de procesos de desarrollo a través del emprendimiento y la generación de empleo.
La Fundación Santa María La Real, es una organización con 35 años de vida y su principal objetivo inicial fue promover la restauración del Monasterio de Santa María La Real. Comenzó como un grupo de amigos cuyo objetivo era restaurar las ruinas del monasterio. El proceso de restauración tenía la particularidad que cada vez que se limpiaba y se lograba habilitar un recinto se realizaba ahí una actividad cultural, lo cual se transformó con el tiempo, en un acto habitual de revitalización.
La restauración del edificio tomó 12 años, pero durante esos doce años más importante que la restauración fueron las actividades que dieron nueva vida a los 10m2 del monasterio medieval de origen románico. El lugar pasó a ser un centro de reuniones para niños y jóvenes de la localidad de Aguilar de Campo. Finalmente esos niños crecieron, y como el pequeño pueblo no tenía universidad se instaló en el monasterio una universidad. Se tuvo que movilizar recursos económicos, pero sobre todo recursos sociales: personas.
Todo esto ocurría en la década de los 80, cuando en España existían muchos problemas, entre ellos la mala conservación del patrimonio. El fundador, José María Perez, pensó en integrar dos problemas: el paro de jóvenes y el desempleo, con la falta de conservación del patrimonio, producto de lo cual se formula el Programa de Escuelas Taller. Jóvenes desempleados iban a trabajar restaurando el Monasterio, y al mismo tiempo que lograban ese objetivo, aprendían un oficio. El modelo fue tan exitoso que se trasladó a toda España y Latinoamérica, donde se formaron escuelas taller con muchachos entre 16 y 24 años.
A la fecha, 7.000 personas han pasado por el Programa de Escuelas Taller, y su éxito le ha valido ser elegido como uno de los 10 mejores Programas de la Unión Europea para la formación de empleo.
Una vez que finalizó la restauración del Monasterio y ya cumplido ese objetivo inicial, la pregunta fue ¿y ahora qué? Se tomó conciencia que el Patrimonio es una fuente de recursos, de poner en valor y generar desarrollo, por lo tanto la Fundación se propone una misión: Generar Desarrollo a través de la Puesta en Valor del Patrimonio. Esto se tradujo en conseguir puestos de trabajo y economías en los territorios.
El modelo comenzó a ser compartido con distintas organizaciones. Los Valores fueron las herramientas para pasar de la visión a la misión, y los valores fueron justamente el rol educativo que posee el patrimonio, la calidad, la innovación, la creatividad aplicada, el liderazgo, la responsabilidad social y todo ello vinculado a un territorio y a un grupo humano comprometido. Se comenzó a definir territorios más allá de los inmuebles, en una triada que integraba Iglesia, Paisaje y Personas.
La organización fue creciendo y fue necesario crear departamentos que integraban la gestión y el estudio del patrimonio. Respecto a este último, uno de los objetivos fue fomentar el estudio del patrimonio, para lo cual la fundación se fijó tres ejes temáticos: Estudio y Difusión, Conservación y Restauración y finalmente Explotación.
El Programa del Monasterio funcionó y se pensó en por qué no hacerlo para todas esas pequeñas iglesias existentes en las comunidades locales. Al darse cuenta de todo lo que se estaba generando, se observo que el Románico era su nueva industria y que querían “vivir” de ello. Comenzaron a estudiar el románico y crearon un Centro de Estudios del Románico, generando seminarios, publicaciones, etc. La publicación más importante en cuanto a estudios fue la Enciclopedia del Románico.
Cuando la fundación quiso invertir en los estudios del románico y fue a un Banco a solicitar el apoyo a su emprendimiento, el Banco les dijo (“sois unos pardillos”) que les financiaba si eran capaces de estudiar todo el románico de Castilla y León, al menos unas 2.000 iglesias, y lo hicieron. Actualmente el mismo banco está financiando un estudio para toda España y el resto de Europa, unos 5.000 edificios, con planos, textos, tc. Esto ha convertido a la Fundación Santa María La Real en la referencia del románico en Europa.
La fundación promueve un sistema divertido de acceder al románico, con maquetas virtuales y reales, donde el visitante se puede hacer la idea de lo que se va a encontrar en cada lugar del territorio.
Luego de la restauración del monasterio, la fundación comenzó a restaurar una iglesia y otra y así sucesivamente, pero la restauración una por una era compleja, por lo cual se decidió restaurar todas las iglesias del territorio en su totalidad y se emprendió el proyecto Románico Norte, con un total de 80 iglesias. Hubo un programa para Cantabria y uno para Castilla y León. Se restauraron también los bienes muebles. Se estudiaron los restos arqueológicos encontrados en cada iglesia intervenida. Se decidió intervenir y contar aquello que se estaba realizando. La fundación se dio cuenta que involucrando a los niños se aseguraba la conservación del patrimonio para las próximas generaciones.
Se abarcaron Iglesias Románicas y su patrimonio mueble, se integraron nuevos inmuebles y territorios y actualmente van más de 120 iglesias. Se han ido sumando distintos gremios y profesionales , integrando mayor número de disciplinas, haciendo programas interdisciplinarios, donde el arquitecto es uno más del equipo.
A pesar de todo lo avanzado, faltaba tener un análisis del comportamiento físico y químico de los edificios y pusieron un Centro Tecnológico de Patrimonio, Investigación y Desarrollo Aplicado.
En un comienzo se fijaban en los edificios rotos y dañados, pero comenzaron observar el comportamiento de aquellos edificios que no estaban dañados, pensando en su conservación y el desarrollo de nuevas tecnologías, creando un centro de monitoreo con la instalación de sondas en los edificios, las que permitían hacer una recolección de datos y parámetros de medición. Se reciben los datos a través un sistema Web, en un potente servidor, se procesan los datos y arrojan gráficos del comportamiento, detectando por ejemplo goteras y anticipándose a daños mayores, entregando un informe a los propietarios.
De esta forma consiguieron que la inversión se transformara en beneficios para la fundación, que como no tiene fines de lucro son beneficios para la Sociedad. Pensaron capitalizar todos estos logros y convertir estos en una empresa, así que montaron una editorial, cuyo producto estrella fue la “Enciclopedia del Románico”, una editorial que a su vez genera recursos para la Fundación.
Después del Programa de Escuelas Taller (donde se capacitaron más de 2.000 muchachos), la propia Fundación tenía que hacerse cargo de las restauraciones y otras actividades asociadas. Se trabajo en Restauración, construcción de Maquetas y Piezas. Ahora en Aguilar no sólo estaba la fábrica de galletas, sino también la Fábrica de Maquetas más importante de España. Además de esto, iniciaron una Empresa Constructora dedicada a la Restauración, una empresa de “Patrimonio y Restauración” que además ofrecía el diseño y construcción de edificios contemporáneos.
El conformar una empresa no generó mayores cuestionamientos, puesto que si el Románico había Puesto en Valor el Territorio, el Románico debía recibir los beneficios, o al menos la parte más importante de ellos y no que otro metiera la mano en la cartera.
Ideando nuevos proyectos surgió el de crear una Residencia de Tercera Actividad, preocupándose de un sector desatendido en las áreas sociales: la Tercera Edad. Se pensó en un proyecto de Ciudad Edad, donde se integraran niños y abuelos.
Con el desarrollo de todos estos emprendimientos, comprobaron que existen muchas actividades que generan desarrollo, que generalmente cuando se habla de patrimonio se habla de turismo, pero no es la única actividad relacionada, hay también otras actividades que generan desarrollo. También hay muchos otros actores que manejan recursos en torno a la puesta en valor.
Siguiendo con el desarrollo de emprendimientos, cuando se dieron cuenta que la Web institucional no era productiva, crearon el Canal Patrimonio, en el cual contaban a través de videos y noticias lo que ocurre en torno al patrimonio, llegando a tener 11 mil visitas diarias de 150 países distintos. Esto se transformó en una empresa de producción comunicacional, videos y programas televisivos. Montaron una productora de imágenes y videos que comenzó por los videos institucionales y terminó desarrollando productos para otras instituciones asociados a la Televisión Española.
Por otra parte el modelo de Escuelas Taller continuó su desarrollo y expansión, siendo exportado a África, a Senegal, y a Sudamérica. Actualmente tienen un convenio con dos socios en Chile para instalarse en el Barrio Yungay con Santa María la Real Chile, para la Puesta en Valor y Desarrollo. La razón es que Chile puede pensar que su patrimonio es campeón del mundo del Paisaje y extraordinario en cuanto a sus personas, donde el Modelo de Santa María La Real puede ser un aporte.
En un principio no es que no existieran fondos y recursos, es que no había conciencia. El 100% de los recursos en un comienzo venían del ministerio del trabajo, que creyó en el Programa de Escuelas Taller. Buscando otras formas de financiamiento ofrecieron Programas a empresas privadas a través de Programas de Responsabilidad Social Corporativa. Hoy de 8 millones de Euros, 4 los aportan empresas propias de la fundación, 3 fondos públicos y 1 iniciativas privadas. Ya existen otras dos fundaciones con proyectos similares a los de Santa María la Real. Los convenios firmados actualmente establecen que la parte cultural queda a cargo de la Fundación. Trabajan 180 personas de manera directa más todos los que trabajan de forma indirecta. Se ha generado un beneficio total en la zona, generando empleo.
El balance y el aporte son positivos, con un altísimo impacto ambiental y aportando el 0,2% del PIB de la Provincia, estando entre las 10 empresas que más empleo generan.
Finalmente, hace 35 años, Santa María la Real, era un edificio arruinado y hoy es un centro de emprendimiento y desarrollo en torno a la puesta en valor del patrimonio.
HitoUrbano es una instancia multidisciplinaria de difusión y discusión acerca del Patrimonio Natural, Cultural Material e Inmaterial, y el Ordenamiento y Desarrollo Territorial, un espacio que pretende ser un aporte para la construcción de nuestro entorno a través del diálogo y la observación crítica.
JORGE TRONCOSO
Julio 15th, 2010 at 16:43
Excelente resumen…..de la que sin duda fue la mejor exposicion y la mejor iniciativa de Gestion en torno al patrimonio. Ojala algo de esto se pueda realizar al menos con la mitad del exito que seconsigio ahi….sin dudas…..el mejor ejemplo a seguir.