Patrimonio, Edificación Pública, Ordenamiento y Desarrollo Territorial
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Autor: Tomás Ramírez C.
El pasado miércoles 4 de agosto se dictó el “Seminario de Liderazgo y Emprendimiento” donde los empresarios de la Región de Coquimbo tuvieron la oportunidad de participar en dos ponencias, una de ellas la que dictó el actor y empresario Vasco Moulian, cuyo caso será publicado por la Universidad de Harvard como el primer caso de emprendimiento cultural en Latinoamérica. Su experiencia de vida y de emprendimiento, relatada en una presentación enriquecida y amenizada con sus habilidades actorales, vale la pena ser revisada como un caso de emprendimiento atípico, desarrollado en base a habilidades no tradicionales y a partir de la precariedad.
En la presentación titulada “Espacios Vacíos, Emprendimiento + Innovación” Moulian expone de qué forma la vida nos ha hecho que seamos expertos en un ámbito específico del conocimiento duro, que tiene que ver con el aprendizaje psicológico, pero se pregunta quién nos enseña acerca de un ámbito fundamental: el ámbito de las habilidades no tradicionales.
En la formación de este contexto, sostiene que los emprendedores se dividen en un 70% de personas que le han ganado a la vida desde la pobreza y un 30% que siguen negocios familiares. Vasco Moulian indica que él, a partir de la pobreza en la cual se encontraba, se plantea tomar las riendas y ganarle a la vida.
Su primer emprendimiento surge a partir de un regalo que le hizo su tío Tomás Moulian: una raqueta y unas clases de tenis. Ese primer impulso y su motivación, serían el motor de su primer sueño: ser un tenista profesional y estar entre los mejores del mundo. Mediante rifas y ventas de queso en su población, logró juntar el dinero y pagarse el pasaje a EEUU, donde llegó junto a un compañero tenista. Ahí limpiaron autos, trabajaron en distintas cosas de manera ilegal, pedían apoyo en las misas para lograr alojamientos temporales, y las tardes las dedicaban a entrenar. Su periplo en EEUU no dio buenos resultados, por lo cual Moulian se traslada a Europa, donde tampoco logra buenos resultados en su carrera de llegar a ser un tenista profesional, no obstante haberse entregado por entero para cumplir ese sueño. A los 18 años, no le resulta su primer emprendimiento y toma la decisión de replantearse.
Primera lección que recibe a partir de su fracaso: para emprender y para liderar, hay que aceptar la derrota y aceptar el fracaso, porque no es realmente un fracaso si lo dieron todo por el cumplimiento de un sueño, es un triunfo.
Estando en Europa, Moulian ve la obra de teatro “El Médico a Palos” y se da cuenta que el conocimiento debe ser comunicado, y que por lo tanto comunicar es fundamental, por eso decide que va a estudiar teatro, para lograr comunicar más que interpretar personajes. Una vez de vuelta en Chile, le cuenta de su nuevo sueño a su madre, quien le pide que razone, que si estudia teatro se morirá de hambre.
Segunda lección que recibe a partir de las expectativas negativas: Para elegir un camino no sólo se debe usar la razón también hay que escuchar lo que dice el corazón.
Este nuevo emprendimiento parecía poco prospero Moulian desde el punto de vista financiero, sin embargo logró llegar a la televisión y actuar en algunas teleseries. A pesar de su éxito relativo, el condicionamiento a una productora y al rating era algo que no soportaba. En ese mismo tiempo logró detectar un tema respecto al cual nadie hacía nada, y se planteó su tercer emprendimiento: hacer teatro infantil.
Formó una compañía de teatro llamada Los Kerubines, y su primera obra de teatro infantil “El Libro de La Selva”, tuvo un costo 190 mil pesos, un presupuesto absolutamente escaso, lo demás fue innovación por necesidad.
Tercera lección que recibe a partir de la escasez de recursos: A menor cantidad de recursos, mayor creatividad. Entonces comprende que hay que forzar la creatividad, porque la creatividad es un músculo. Se preocupa además personalmente de cada detalle, la imposibilidad de tener disfraces completos exigía a los actores suplir con creatividad y calidad su escasez. De ahí en adelante, sus emprendimientos culturales comenzarían a dar excelentes resultados de audiencia y excelentes resultados financieros.
Su primera obra, “El Libro de La Selva”, fue un éxito, tuvo 500 mil espectadores generando US$2 millones de ganancias. En su segunda obra replicó algunos recursos que fueron exitosos en la primera pero dieron los mismos resultados. A pesar de esto logra 200 mil espectadores y US$1 millón de ganancias.
Cuarta lección que recibe a partir de intentar repetir una experiencia exitosa: En los emprendimientos si un recurso creativo resulta una vez, no necesariamente volverá a resultar, por lo que repetir algo que fue exitoso una vez, como si fuera una fórmula ganadora, no garantiza el éxito nuevamente. No repetir, hay que ir siempre un paso más allá.
De ahí en adelante sus obras “Planetas”, “Océano”, “Pájaros”, “Fantasía”, “Insektos”, cada una promedia 200 mil espectadores y US$1 millón de ganancias. Los excelentes resultados financieros también fueron un éxito, siendo que en ningún momento el sueño o el planteamiento fue el ganar inmensas sumas de dinero.
Quinta lección que recibe a partir del logro de objetivos para un sueño y el ganar mucho dinero: No hay que plantearse ganar dinero, hay que plantearse hacer las cosas bien, con calidad y con los recursos que se tiene. El dinero no debe ser un fin, llegará por añadidura si el objetivo es cumplir un sueño haciendo las cosas bien, y amando lo que uno hace.
Hacer las cosas bien requiere excelencia en la ejecución. Para Moulian es una cuestión de actitud, de pasión, “hay que arremangarse las mangas”, se trata de habilidades que no se enseñan en el colegio, ni en la universidad. Por eso el mensaje que entrega es que los empresarios, los gerentes y los directivos den espacio a sus ejecutivos para que desarrollen su creatividad, que entiendan que en la vida del emprendedor, hay que cometer errores y reconocerlos, que no se deben repetir las buenas ideas, hay que ir siempre más allá y diversificar las apuestas de emprendimiento.
Vasco Moulian indica que hasta aquí, todo esto es lo que será publicado por Harvard, pero observa que para emprender, para dirigir y para liderar, es necesario tener en cuenta otras cosas muy importantes para lograr comunicar y conducir a una organización al logro de sus metas, de su misión y de su sueño, de su visión.
Sabemos que el servicio es lo que marca la diferencia en las empresas exitosas, y cómo, a través de la emoción, del recurso humano y la empatía. Debe existir un emprendimiento emocional, que acompañe mis acciones, si amo lo que hago lo haré bien, y si lo hago bien el dinero será una de las consecuencias, pero no al revés.
HitoUrbano es una instancia multidisciplinaria de difusión y discusión acerca del Patrimonio Natural, Cultural Material e Inmaterial, y el Ordenamiento y Desarrollo Territorial, un espacio que pretende ser un aporte para la construcción de nuestro entorno a través del diálogo y la observación crítica.
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