Seminario Patrimonio 28/08/2010

Ayer finalizó el primer Seminario de Ciudadanía y Patrimonio organizado en la ciudad de La Serena por la Asociación de Barrios Patrimoniales y Zonas Típicas de la Región de Coquimbo, contando con representantes de distintas agrupaciones ciudadanas cuya motivación es ser participes en la valoración de su entorno, y cuyos objetivos comunes son identificar, relevar, difundir y activar su patrimonio cultural y natural a través de diversos emprendimientos de carácter ciudadano.

No es casualidad que La Región de Coquimbo sea el epicentro de esta iniciativa, de hecho la participación efectiva de la ciudadanía en la valoración y construcción de su entorno  es un trabajo que se ha gestado progresiva y cooperativamente con las iniciativas que desarrollan organizaciones como Vecinos por la Defensa del Barrio  Yungay, Fundación Patrimonio Nuestro,  y la Asociación de Barrios  y  Zonas Patrimoniales de Chile, entre otras.

Se trata de un avance substancial en la participación ciudadana, ampliando la conciencia y visión de desarrollo, y permitiendo de ese modo los emprendimientos comunitarios  basados en algo tan fundamental como es la identidad de los pueblos.

Sin duda la experiencia de Vecinos por la Defensa del Barrio Yungay se ha convertido en el gran referente en materia de Ciudadanía y Patrimonio a nivel nacional. Hoy la motivación ha llegado incluso a demandar la presencia activa (voz y voto) de representantes de la ciudadanía en el Consejo de Monumentos Nacionales.

Esto se da simultáneamente con las fuerzas que impulsan cambios en una legislación y una institucionalidad, que a pesar de los avances y logros obtenidos en protección y puesta en valor, resulta insuficiente para el espíritu de la época en la cual estamos viviendo:

  • legislación extemporánea basada en el monumentalismo y no en el patrimonio cultural en un sentido más amplio,
  • legislación que frena el emprendimiento, desmotivando la protección y conservación del patrimonio por parte de privados.
  • legislación que no reconoce la participación efectiva de la ciudadanía
  • institucionalidad fragmentada y desvinculada en materia de patrimonio cultural y natural, lo cual redunda en excesiva burocracia y duplicación de funciones y recursos destinados a la puesta en valor del patrimonio.
  • institucionalidad centralizada sin capacidad resolutiva de las regiones, respecto a su propio patrimonio vivido.

En este contexto, y con el avanzado interés de la ciudadanía en la puesta en valor de su patrimonio cultural y natural, el aumento de las carreras, cursos y diplomados orientados a la educación en la conservación, puesta en valor y gestión del patrimonio es una consecuencia lógica, así como también el surgimiento de una bancada patrimonial en el Congreso Nacional.

Si a lo anterior sumamos el inmenso daño que el terremoto de febrero del 2010 provocó al patrimonio construido, masificando un tema que hasta entonces permanecía mayoritariamente en ámbitos académicos e institucionales, podemos pensar que si estas fuerzas persisten avanzaremos hacia un desarrollo más integral, y probablemente hacia el cambio en la legislación y la institucionalidad,  el cual se concretaría también como una consecuencia más de aquel desarrollo, para promover y motivar la puesta en valor con un marco regulatorio acorde a estos tiempos y a las especificidades culturales, ambientales y económicas del territorio.

A nivel local, la Región de Coquimbo muestra distintas e incipientes iniciativas de protección y puesta en valor del patrimonio cultural y natural. La discusión por el instructivo de intervención en la Zona típica de la Serena es todo un ámbito de discusión acerca de conjugar el desarrollo inmobiliario del centro histórico de la ciudad con la conservación de sus barrios y edificaciones históricas, más allá de sus monumentos emblemáticos, planteándose incluso la creación de una oficina de gestión del centro histórico por parte del Municipio. Por otra parte, la protección de Punta de Choros frente a la instalación de una central termoeléctrica en las costas de la comuna de la Higuera, se tradujo en el rechazo generalizado a dicha iniciativa.

En este  marco se desarrolló el Seminario de Ciudadanía y Patrimonio, Construyendo Redes Locales, y vale la pena comentar algunas de las exposiciones vistas el día de ayer, la primera de las cuales dice relación justamente con el sector de Punta Choros.

En la primera presentación, el profesor e investigador Carlos Zuleta, expuso acerca del  Patrimonio Natural o Biota, constituido por los Paisajes, la Flora y la Fauna de un Territorio, basándose en las investigaciones desarrolladas en la localidad de Los Choros. En ese sentido reconoce la existencia de Especies Umbrela, como aquellas especies que generan una interdependencia mayor con otras especies, y cuya pérdida afecta a todo el sistema en el cual se encuentra. No necesariamente son especies emblemáticas pero si son especies clave para un determinado ecosistema.

Zuleta indica que las investigaciones demuestran que el área geográfica es fundamental para la supervivencia de la biodiversidad, y en este sentido la mayor amenaza es justamente la fragmentación y pérdida del hábitat. En este contexto, la zona central de Chile y la zona costera Norte de la Región de Coquimbo, están definidas a nivel internacional como Hotspot de Biodiversidad: lugares con gran concentración de biodiversidad. Es esta enorme Biodiversidad existente en el área de Los Choros la que le da su mayor valor y la que la hace al mismo tiempo más vulnerable a los efectos de intervenciones antrópicas.

Para graficar de mejor manera el fenómeno de fragmentación de las áreas geográficas, el profesor Zuleta hace una analogía de las áreas vitales de un ecosistema con las de una vivienda, para observar de qué forma la biodiversidad se ve afectada por la fragmentación: una vivienda fragmentada y sin capacidad de conexión entre sus espacios, pierde su sentido tanto como unidad habitacional como sistema de actividades de la familia que la habita, igualmente pasa en un área que es el hábitat de una gran biodiversidad. La propuesta, cuando la fragmentación ya es un hecho,  es la de favorecer la creación y protección de corredores biológicos, que conecten las áreas fragmentadas, permitiendo la continuidad de los sistemas.

Por último expone acerca de Los valores de la biodiversidad, que pueden ser de uso, directo o indirecto, valor de opción, o valor de existencia. Perú, Brasil y otros países de la región tienen fuertes leyes de protección e incluso royalties a la biodiversidad, especialmente en lo relativo a las patentes farmacéuticas. Esto es un ámbito en el cual nuestro país todavía tiene que avanzar.

La segunda presentación, a cargo de Ángel Cabeza, entregó el marco de la valoración del patrimonio a lo largo de la historia, y de qué manera quien define el patrimonio lo hace con un sentido que no es casual, e incluso muchas veces no es inocuo. Es el caso del patrimonio cultural en Chile definido mayoritariamente de manera unilateral, por una determinada elite política y académica, basada principalmente en el monumentalismo y que recientemente ha puesto atención en lo inmaterial que da sentido al patrimonio construido.

Cabeza explica que hoy es necesario que confluyan un conjunto de fronteras profesionales y disciplinarias desde las cuales se pueda estudiar y comprender el Patrimonio, las cuales, junto a la participación de la ciudadanía y comunidades locales, permiten una reconocer los valores patrimoniales desde diferentes miradas, conformando una nueva manera mas integral de comprender el patrimonio.

Identificar los bienes de carácter y valor patrimonial en la región de Coquimbo es un proceso de carácter social de reconocimiento y selección de esos valores patrimoniales, aunque muchas veces la sociedad no valora todo el patrimonio, por ejemplo el arqueológico existente bajo sus pies, por que no fue comunicado, no fue educado, porque no salió del ámbito de la investigación cerrada, siendo que el patrimonio es parte de un sistema abierto, donde los significados patrimoniales se construyen socialmente e incluso se valoran científicamente.

La presentación de Rodrigo Ugarte de la Zona Típica de Guayacán, expone los problemas y conflictos que sufre actualmente la única zona típica de la comuna de Coquimbo, y dentro de la cual se encuentran sus únicos monumentos históricos declarados (entre los cuales está la Iglesia de Guayacán) y un pasado ligado a la gran minería y a los empresarios y trabajadores que la sustentaban. Estos problemas se resumen básicamente a dos, que son las deficiencias de la legislación anteriormente expuestas y las presiones que ejercen las empresas que ocupan espacios continuos al área protegida. Ambos conflictos han llevado a que muchos de los vecinos que habitan las casas de Guayacán quieran actualmente desafectar el área protegida o al menos parte de ella, los mismos vecinos que inicialmente quisieron proteger el área. Una de las paradojas entre ciudadanía y patrimonio, que probablemente se resuelva con los avances en incentivos dentro de la legislación, pero sobre todo con un cambio de visión respecto a nuestro patrimonio cultural y natural.

La presentación de Antonio Astudillo, dice relación  con el proceso de acciones y gestiones que han llevado a cabo las juntas de vecinos de Quelon y Tilama en la comuna de Los Vilos, para la protección y puesta en valor de su patrimonio natural y cultural, cuyos hitos emblemáticos son los petroglifos precolombinos y los puentes y túneles ferroviarios que datan de 1910. En este caso, Astudillo expone que se trata prácticamente de una reconversión económica de comunidades rurales cuyo sustento se basaba en sistemas insostenibles, y con un fuerte fenómeno migratorio hacia centros urbanos, en los cuales difícilmente encuentran mejor calidad de vida que la que tienen en el campo.  El patrimonio cultural y natural es, en este caso, una oportunidad de cohesión social y de permanecer en torno a una identidad sostenida en emprendimientos productivos. Si bien el turismo no es la única alternativa que debe visualizarse como uso y sostenibilidad del patrimonio, en el caso de Quelón y Tilama y la ruta patrimonial que ahí se conforma, si es una de sus principales alternativas de sostenibilidad.

La exposición de Rosa Puente del Colegio Germán Riesco y su academia de patrimonio, muestra de forma a partir de la propia historia del colegio, y del inmueble declarado monumento histórico en el cual se desarrollan sus actividades docentes, han elegido formar integrando los valores patrimoniales a su malla curricular. Esta actividad es fundamental, puesto que la educación temprana de los valores patrimoniales culturales y naturales, es la que permitirá una futura visión crítica que favorecerá la sostenibilidad de dichos valores, y el descubrimiento permanente de nuevos valores, en el entendido que el patrimonio es parte de un sistema abierto.

Por último, las exposiciones fueron seguidas de rondas de preguntas luego de lo cual la jornada terminó con las conclusiones del seminario, entre las cuales podemos destacar las siguientes todavía a nivel de ideas y esperando a ser aprobadas y desarrolladas:

  1. Aspirar a tener una oficina de Gestión Patrimonial Comunitaria en cada municipio, articulando desde la ciudadanía las presentaciones al CMN.
  2. Formar Consejos Ciudadanos por El patrimonio, donde se generen una suerte de informes mensuales. Podrían recibir apoyo desde el Consejo de Santiago siempre y cuando exista información relevada y enviada.
  3. Respecto a las iniciativas patrimoniales de Colegios generar una suerte de hermanamientos para conformar iniciativas vinculadas.
  4. Respecto al Instructivo de Intervencion de la Zona Tipica de La Serena, saber si ha existido participación ciudadana efectiva y acceder a los avances y conclusiones de dicho instructivo.
  5. Levantar la lista Regional de Patrimonio a partir de las comunidades.
  6. Aprovechar la capacidad que tienen los Colegios para levantar iniciativas sustentables en el tiempo.
  7. Vincularse con las universidades y participar en las investigaciones.
  8. Fijar un horizonte a largo plazo también, a demás de las urgencias es necesario planificar a largo plazo.
  9. Considerar la sesión de la comisión especial del Congreso de Patrimonio y Cultura que sesionará en La Serena como un hito para la Región.
  10. Lograr el vínculo y trabajo más directo con los vecinos que viven dentro de los barrios patrimoniales. Ese es el gran desafío de esta incipiente asociación.
  11. Darle de manera funcional un diseño de plan a cada una de las acciones a realizar.
  12. Construir la red La Serena+Coquimbo en torno al patrimonio Cultural y Natural, e incluir a Ovalle.
  13. Articular un plan de formación y capacitación. Armar equipos y generar jornadas de inducción.
  14. Que exista una escuela de oficios para la recuperación del patrimonio local, al menos una en la región.
  15. Hacer énfasis en las escuelas y la enseñanza desde pequeños para que aprendan lo que es vivir en sociedad, recuperar la enseñanza de la educación cívica, aprender acerca de participación ciudadana y valoración del patrimonio cultural y natural.
  16. Rescatar la identidad propia, sin dejar de lado la historia nacional, pero ser críticos respecto a que estamos aprendiendo como historia; que ese pensamiento crítico se de en las escuelas favoreciendo las identidades propias.
  17. Formar a partir de las  identidades locales en los colegios, y conformar una red mas grande de colegios vinculados a través del patrimonio cultural y natural.
  18. Gestar la valoración patrimonial en el aula misma de los colegios.
  19. Hacer una red de colegios donde podamos intercambiar ideas.
  20. Informar cómo postular a los diversos fondos disponibles para iniciativas de patrimonio.
  21. Reconocer lo que hace el colegio Germán Riesco como  un germen del proceso de desarrollo en el ámbito patrimonial.
  22. Observar que el patrimonio está vivo, y por lo tanto es susceptible de sufrir enfermedades.
  23. Proponer protocolos “tipo auge” para enfrentar estas enfermedades, para tener la información específica de que hacer respecto a cada enfermedad y aportar permanentemente a la conformación de esos protocolos para saber enfrentarnos a estos problemas.
  24. Fijar un documento donde se establezca un marco regional.
  25. Ir puerta a puerta, uno por uno a las autoridades locales, para mostrar quienes somos, nuestro diagnostico y nuestra disponibilidad a colaborar en conjunto para la puesta en valor del patrimonio local.
  26. Hacer hincapié en la participación ciudadana y en el cupo que pueda tener la ciudadanía en el Consejo de Monumentos Nacionales, ahora y una vez que se logre su descentralización.
  27. Decentralizar también a nivel regional, el Consejo e Monumentos Nacionales una vez que se modificque la Ley y se reforme la institucionalidad. En ese sentido, deberá existir representación ciudadana con voz y voto por cada provincia de la Región evitando la centralidad y concentración en la provincia del Elqui.
  28. Promover la formación de organizaciones territoriales descentralizadas, comunales, para que la representatividad sea mas efectiva, y no quedarnos sólo en las principales ciudades, de lo contrario tampoco podremos hacer un levantamiento de valores patrimoniales que nazca efectivamente de las comunidades locales.

De esta forma, fijando como desafío  estos objetivos y lineamientos, finalizó exitosamente este primer encuento y Seminario de Ciudadanìa y Patrimonio en la Region de Coquimbo, y vale agradecer a todos los asistentes y a quienes aportaron sus puntos de vista y experiencias para fortalecernos como ciudadanía y vincularnos en torno a un objetivo común que es la valoración de nuestro patrimonio cultural y natural.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...